
domingo, 27 de febrero de 2011
jueves, 24 de febrero de 2011
-Avoir envie de-

El 24 de febrero, a raíz de un conflicto emocional que culminó con una huelga de palabras absurdas, un grupo de sin razones decidieron independizar a la boca. Firmaron un acta en la que informaron a su Rey que habían constituido la "República independiente de la boca" y levantaron su bandera. El General del ego, por entonces Presidente de la Nación, acudió en persona al lugar con el ejército, quitando la bandera izada en un mástil y solucionó el conflicto.
martes, 22 de febrero de 2011
L'amour, cette parole

Mi jefe se acuesta con María. La hermana de Sofía, la directora de Marketing. Sofía está casada con Hernán, su primer y único amor desde los 16 años. Hernán trabaja para una multinacional inglesa con sede en Londres. Cuando viaja allí se acuesta con Lucy, la recepcionista. Lucy tiene un pequeño caniche al que pasea vestido por Candem Town cada tarde. Sólo lo hace para ver a Marcelo, un chico argentino que vende sombreros y que una vez a la semana visita a Priscila, una artista de 45 años que vive en el Soho y sólo pinta cuadros de Roberto, su primer esposo, un español que la abandonó por irse a vivir con Lucía, la hija pequeña de su vecino Marcos. Marcos es hermano de mi marido, y mi marido hace tres días que salió "un momento" a comprar tabaco.
domingo, 20 de febrero de 2011
Les personnes ordures

Cambié de barrio, borré su teléfono, le bloqueé en el Messenger y en el facebook.
Cambié de amigos, de trabajo y no contesté a ninguna de sus llamadas.
Cambié de imagen, de forma de vestir y el color de mi pelo.
Me operé la cara, engordé 40 kilos y me fui a vivir a una casa de campo en Nueva Zelanda.
Aún me sigue preguntando, cuando nos cruzamos por azar, por qué no quiero ser su amiga.
Douloureusse histoire d'une bouteille du vin.
Esperé y esperé en ese viejo sótano, el polvo ya apenas me dejaba respirar. Me sentía sola a pesar de la compañía, y es que siempre elegía a otra antes que a mí.
Me decían que no me angustiara, que él era algo indeciso y nunca estaba lo suficiente seguro de dar el paso y acercarse a mí, tocarme si quiera.
Yo ardía en deseos de que me encontrara, de que por fin me hiciera suya.
De pronto un día no hubo duda. Se inclinó y me dijo: “Hoy es el día”.
Me llevó a la cocina de su mano, había una mujer esperándole. Me descorchó como un experto y entonces la catarsis, por fin fluí a través de su garganta.
-¿Te gusta el vino, querida? Le dijo.
- Ella asintió con los labios húmedos, mientras me aireaba en su copa.
lunes, 8 de noviembre de 2010
Seulement manque..

Solo nos queda
Recoger los abrigos y los cadáveres tristes
Y salir de puntillas a la noche.
Después recordaremos nuestros ojos y la electricidad
Y tus mejillas y el ruido de los vasos.
Y porque tú no te vayas
Me beberé la luna en dos segundos
Pasearé a tu lado sin hablarte
Rebañaré los bordes de tus labios
Y escarbaremos el mar y nuestra ropa.
Solo nos queda en esta noche
Una canción de cuna
Un calendario roto
Una mentira más
Y 20 duros para arreglar el mundo
Antes del lunes.
Solo nos queda tu tabaco de pipa y un papel
Y un poema en barbecho
Y una guerra en kosovo
Y una deuda en tu cama
Y una bomba en el pecho
Y una sed repentina
Y un sueño sin hinchar.
Pero nada importa si me quedo contigo
Mirándote nublado
Recorriéndote loco y dactilar
Arrimado a tu blusa
Y a tus pendientes azules
Y a tu vida.
Llenándome de ti,
Llorándote, aprendiéndote,
Mientras miramos al cielo
Sin brillantina alguna,
Mientras contamos balcones
Y cigüeñas dormidas
Y pistachos.
Solo nos queda una pared sin estrenar y una pregunta
Y una ambulancia negra por las calles
Y una lata de alubias
Y el zumo de naranja de las sirenas.
Pero nada me importa como antes,
Si te llamo sin sufijos,
Si te aprieto la lengua con el dedo meñique
Y te borro los labios con mis dedos oscuros.
Y así,
Después de apalabrar los bares
Y caminar torcidos
Te llevaré a buscar en la basura,
Te llevaré a soñar en los cajeros
Y a gritar en las plazas sin farolas
Hasta que llueva a plazos.
Solo nos queda un charco
Y tu portal sin ascensor y sin bombillas
Y tus pecas impares
Y la guerra en kosovo
Y una deuda en tu cama
Y una bomba en el pecho
Y una buena disculpa
Cuando llegue a mi casa
Y te sueñe descalzo.
Pero nada me importa
Si me dices tu nombre,
Si me enseñas tus uñas,
Si te quitas la falda,
Si te quedas conmigo.
Poema de Raúl Vacas Polo, titulado 'Borrachos, go home'.
