Y que dejen de sonar las campanitas mañaneras de un amanecer cotidiano sin sonrisas y con ducha fría y sin solecito de mediodía. Y que paren por favor los relojes de clavarme sus agujas e inyectarme su veneno y su monotonía. Que ya no vistan las ancianas de luto ni las cigüeñas emigren cuando esta navidad de compra-venta esté insoportablemente instaurada. Que dejen las palabras de arañarme cual cuchillos en el pecho y los recuerdos no tejan más paréntesis del anhelo, por favor que cese el ruido constante de este infierno de ciudad, que fue tan linda lo será, fue tan linda y lo será… Pero hoy tan sucia, tan gris y tan triste como el estuche del violín aquel sobre la acera con cuatro o cinco monedas de esas que se tiran desde los ángulos más perfectamente desmedidos por que da igual si caen a dentro o caen a fuera. Que deje ya de esperar de esta manera tan obsesivamente maquiavélica y mis dedos se bloqueen y mi mano caiga muerta, y todo lo lindo se pudra como hoy, en el más enorme de los vertederos, y la basura de la que vos hablas me alcance el cuello y me lleve consigo y me aplaste y el teatrillo llegue a su fin y los personajes terminen su última escena y nadie aplauda el final y solo se oiga el ruido de un mecherito azul encendiendo un pucho en mi boca, y la imagen que lo cubra todo sea un humo tan denso como este negro de chimenea. Humo, humo, humo y más humo y que toda esa neblina explote ya de una maldita vez y deje de empañarme estos ojos felinos sin sangre y sin sueño que se duermen sin ganas y se juzgan sin tiempo, ojos color tierra mojada inútilmente expresivos, ojos perdidos, ahogados, esquivos, mentirosos, destructivos, piadosamente malignos. Y se cierre el telón y punto y seguido me despierte a tu lado, me beses, me abraces, me quites el frío y me digas todo fue una pesadilla, tranquila yo estoy contigo, hoy brilla el sol más que nunca, verás que día más lindo.

deberias subir mas cositas... de esas buenas que tienes por hay escondidas...
ResponderEliminar=)
:)
ResponderEliminar...Como por azar o casualidad, como pasan las cosas más bonitas, decidió tumbarse a descansar sobre la curvada y suave corteza de un cocotero, y así se quedó feliz y risueña esperando a que subiera la marea...
Y que cada día de tu vida sea más felíz, intenso, interesante, maraviyoso y chocolatástico que el anterior. Que aunque sea con penitas te haga escribir como lo haces...
ResponderEliminarVivan los días nostálgicos y guerreros, porque de ellos saldrán las plumas que dibujen otros más felices!