lunes, 12 de abril de 2010

Vingth-quatre Novembre Deux-mil Six

Y que el placer que juntos inventamos, sea allá otro signo de libertad.

Y que dejen de sonar las campanitas mañaneras de un amanecer cotidiano sin sonrisas y con ducha fría y sin solecito de mediodía. Y que paren por favor los relojes de clavarme sus agujas e inyectarme su veneno y su monotonía. Que ya no vistan las ancianas de luto ni las cigüeñas emigren cuando esta navidad de compra-venta esté insoportablemente instaurada. Que dejen las palabras de arañarme cual cuchillos en el pecho y los recuerdos no tejan más paréntesis del anhelo, por favor que cese el ruido constante de este infierno de ciudad, que fue tan linda lo será, fue tan linda y lo será… Pero hoy tan sucia, tan gris y tan triste como el estuche del violín aquel sobre la acera con cuatro o cinco monedas de esas que se tiran desde los ángulos más perfectamente desmedidos por que da igual si caen a dentro o caen a fuera. Que deje ya de esperar de esta manera tan obsesivamente maquiavélica y mis dedos se bloqueen y mi mano caiga muerta, y todo lo lindo se pudra como hoy, en el más enorme de los vertederos, y la basura de la que vos hablas me alcance el cuello y me lleve consigo y me aplaste y el teatrillo llegue a su fin y los personajes terminen su última escena y nadie aplauda el final y solo se oiga el ruido de un mecherito azul encendiendo un pucho en mi boca, y la imagen que lo cubra todo sea un humo tan denso como este negro de chimenea. Humo, humo, humo y más humo y que toda esa neblina explote ya de una maldita vez y deje de empañarme estos ojos felinos sin sangre y sin sueño que se duermen sin ganas y se juzgan sin tiempo, ojos color tierra mojada inútilmente expresivos, ojos perdidos, ahogados, esquivos, mentirosos, destructivos, piadosamente malignos. Y se cierre el telón y punto y seguido me despierte a tu lado, me beses, me abraces, me quites el frío y me digas todo fue una pesadilla, tranquila yo estoy contigo, hoy brilla el sol más que nunca, verás que día más lindo.

3 comentarios:

  1. deberias subir mas cositas... de esas buenas que tienes por hay escondidas...

    =)

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  2. :)


    ...Como por azar o casualidad, como pasan las cosas más bonitas, decidió tumbarse a descansar sobre la curvada y suave corteza de un cocotero, y así se quedó feliz y risueña esperando a que subiera la marea...

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  3. Y que cada día de tu vida sea más felíz, intenso, interesante, maraviyoso y chocolatástico que el anterior. Que aunque sea con penitas te haga escribir como lo haces...

    Vivan los días nostálgicos y guerreros, porque de ellos saldrán las plumas que dibujen otros más felices!

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Réflexions à couleurs