jueves, 26 de agosto de 2010
miércoles, 25 de agosto de 2010
sábado, 5 de junio de 2010
Femme-Taureau-Tigre Pour Le Grand Cocotier

Voy a remangarme para escribirte, ponerme un delantal y empapelar mi pieza y mis sueños con flores secas.
Voy a recogerme el pelo, pintarme los ojos de lágrimas negras y afilarme las uñas y las pasiones.
Entonces:
Voy a explotar de una maldita vez y empaparlo todo con el jugo de mi raiz aniquilada.
Voy a exprimirme y voy a sudarte de tanto vino y tanta charla.
Y verás como de todos los poros de mi piel caerán rios de pigmento azul y malva.
Voy a morder tus vértices furiosa cualquier noche que no te encuentre
y voy a odiar a esa diosa egipcia en mi explosión incontrolada.
Voy a desnudarme frente a aquel espejo extasiada en mi propia rabia
arrancando a jirones mi ropa muerta.
Voy a fruncir el ceño por todos los versos escritos...
Y por fin
Seremos Ítaca.
(It's a long way, pero cuánto nos gusta)
sábado, 8 de mayo de 2010
Dix-sept d'avril deux mil dix
Agarro tu mano subrepticia,
Algo extraño y perfectamente natural
Como si no pudiera pasar de otra manera.
Envidio los segundos que te afanan el tiempo,
(Un tiempo que quisiera mío)
Y bendigo esos pigmentos
Que resbalan por tu cuerpo
Y por tus ropas,
Por ese decálogo humano
Que no deseo
Ni ansío
Con pulcritud extrema.
Da igual cuántas indagaciones puedan percutir
Tus palabras en mi designio,
No importan las constelaciones astrales
Ni los azares
Ni las chambas.
Ni siquiera me importan
Otros cuerpos sobre tu cuerpo,
Otros rostros que sesteen
En las flores de tu almohada,
No me importa eso y nada,
Si sé que eres para mí,
Si me robas las noches,
Si me escribes dormida,
Si me sueñas despierto,
Si te quedas conmigo.
lunes, 12 de abril de 2010
Vingth-quatre Novembre Deux-mil Six
Y que dejen de sonar las campanitas mañaneras de un amanecer cotidiano sin sonrisas y con ducha fría y sin solecito de mediodía. Y que paren por favor los relojes de clavarme sus agujas e inyectarme su veneno y su monotonía. Que ya no vistan las ancianas de luto ni las cigüeñas emigren cuando esta navidad de compra-venta esté insoportablemente instaurada. Que dejen las palabras de arañarme cual cuchillos en el pecho y los recuerdos no tejan más paréntesis del anhelo, por favor que cese el ruido constante de este infierno de ciudad, que fue tan linda lo será, fue tan linda y lo será… Pero hoy tan sucia, tan gris y tan triste como el estuche del violín aquel sobre la acera con cuatro o cinco monedas de esas que se tiran desde los ángulos más perfectamente desmedidos por que da igual si caen a dentro o caen a fuera. Que deje ya de esperar de esta manera tan obsesivamente maquiavélica y mis dedos se bloqueen y mi mano caiga muerta, y todo lo lindo se pudra como hoy, en el más enorme de los vertederos, y la basura de la que vos hablas me alcance el cuello y me lleve consigo y me aplaste y el teatrillo llegue a su fin y los personajes terminen su última escena y nadie aplauda el final y solo se oiga el ruido de un mecherito azul encendiendo un pucho en mi boca, y la imagen que lo cubra todo sea un humo tan denso como este negro de chimenea. Humo, humo, humo y más humo y que toda esa neblina explote ya de una maldita vez y deje de empañarme estos ojos felinos sin sangre y sin sueño que se duermen sin ganas y se juzgan sin tiempo, ojos color tierra mojada inútilmente expresivos, ojos perdidos, ahogados, esquivos, mentirosos, destructivos, piadosamente malignos. Y se cierre el telón y punto y seguido me despierte a tu lado, me beses, me abraces, me quites el frío y me digas todo fue una pesadilla, tranquila yo estoy contigo, hoy brilla el sol más que nunca, verás que día más lindo.



